La normativa RoHS. La directiva libre de plomo.

19 de Enero de 2021

La normativa RoHS. La directiva libre de plomo.

¿Conoces la normativa RoHS? Si no es así, en este artículo te vamos a enseñar todo lo que debes saber sobre ella ¡No te lo pierdas!

¿Qué es el RoHS?

Las siglas RoHS significan “Restriction of Hazardous Substances” o, en español “Restricción de sustancias peligrosas”. Esta directiva fue adoptada por la Unión Europea en febrero de 2003 (2002/95/CE) y se centra en controlar y reducir el uso, como su propio nombre indica, de sustancias peligrosas en la aparatología electrónica y eléctrica.

La última actualización de esta normativa fue por la directiva 2011/65/UE que contiene toda la directiva anterior pero se extiende, no sólo a los aparatos eléctricos y electrónicos sino que abarca más.

A esta directiva se le llama comúnmente “libre de plomo” pero, además de plomo, engloba otras sustancias que pueden llegar a ser peligrosas y por ello se restringe su uso a ciertos niveles.

Características de las sustancias peligrosas incluidas en la RoHS.

A continuación, os informaremos de las 5 sustancias peligrosas que están incluidas en la directiva libre de plomo, sus características y te explicaremos por qué son peligrosas.

Plomo

El plomo es un material muy difícil de eliminar del cuerpo humano. Es un metal pesado y neurotóxico.

Si el plomo llega a la sangre de una persona le podría ocasionar daños en algunos órganos vitales y en el sistema nervioso central.

Además, es un material contaminante para el medio ambiente y el más difundido por las industrias.

Tanto es la presencia del plomo en nuestro día a día que, problemas como la Plombemia o Saturnismo, han llegado a ser problema de salud pública.

¿Cuándo podemos decir que el plomo nos ha intoxicado? Según la OMS, cuando tienes un nivel en sangre de 15 µg/dl.

El plomo no solo se puede ingerir, sino que también puede ser inhalado por el sistema respiratorio llegando a esta intoxicación que nombrábamos anteriormente llamada Plombemia o Plumbosis.

Una exposición elevada a este material puede llegar a provocarnos la muerte o secuelas permanentes incapacitantes o mentales.

Mercurio

Al igual que el plomo, el mercurio es un metal pesado y si llega a nuestro organismo, puede llegar a dañar el cerebro, los riñones y los pulmones.

Las enfermedades que están relacionadas con el mercurio tienen síntomas como la perdida de algún sentido, falta de coordinación, sensación alterada… La intensidad de estos síntomas variará según la exposición, la dosis, el método… al que se exponga la persona al mercurio.

El mercurio suele llegar a nuestro organismo por contacto directo, contaminación atmosférica o del suelo o por alimentarnos con animales que han estado expuestos, por ejemplo, los peces.

Es un material utilizado en lámparas, termómetros, electrodomésticos u ordenadores por lo que hay que tener mucho cuidado con su uso.

Cadmio

El cadmio es un metal pesado, blanco azulado, dúctil y maleable. Este material se libera de forma natural en el ambiente, una gran parte por la descomposición de las rocas en los ríos, los incendios o los volcanes.

El cadmio lo podemos encontrar en los electrodomésticos, pilas, procesos de estabilización de plásticos o fertilizantes y puede tener síntomas en nuestro organismo muy variados ya que se fija rápidamente en nuestros tejidos. Algunos de sus efectos son hipertensión, irritación del sistema digestivo, efectos toxicológicos en hígado y rión…

Cromo hexavalente

Este material es blanco/plateado, duro y quebradizo pero muy suave y dúctil. No lo podemos encontrar en la naturaleza y se utiliza sobre todo para la aleación anticorrosiva de gran dureza y resistente al calor o como recubrimiento para galvanizados.

El cromo puede causar muchos efectos sobre la salud de las personas según donde caiga o como se ingiera.

Bifenilos polibromados

Este compuesto químico está formado por plomo, carbón e hidrógeno y es muy resistente al fuego, estable, no conduce la electricidad y tiene baja volatilidad. Estas características lo hacen ideal para elaborar productos industriales y de consumo.

Casi todos los expertos coinciden en que una alta exposición a este compuesto puede tener efectos adversos.

El riesgo más grande con este compuesto se produce a través de la combustión ya que los bifenilos polibromados se convierten en un producto químico llamado dioxina una sustancia altamente tóxica y cancerígena.

¿Qué hacer antes estas sustancias?

Las empresas tienen la responsabilidad de reducir la utilización de estos componentes lo máximo posible en los artículos eléctricos y electrónicos. Haciéndolo contribuyen al medio ambiente y a una necesidad de salud pública y social.

La normativa RoHS establece los límites de utilización de las sustancias peligrosas y gracias a ella se exige su cumplimiento.

Los materiales que se deben utilizar para cumplir esta norma suelen ser más costosos pero contribuyen a un futuro mejor con un gasto mejor en controlar los residuos de los artículos eléctricos y electrónicos.

 

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